Que inspirada estoy,
Y lo debo
a mi imaginación,
Sin ella no existiría
canción,
En su ausencia no
habría amor.
Que historia puedo
contar?,
Aquella que no tiene
final?,
Porque jamás tuvo
algo inicial,
Pues, que triste
realidad.
Mas soy esclava a
esta pasión,
De redactar las historias de amor,
Unas que salen del
corazón,
Otras de momentos sin voz.
Miro por la ventana,
Y me encuentro
contigo,
Te veo en la luna,
Hasta el amanecer te persigo.
Debo respirar
profundo,
Mi corazón no tiene
control,
Por pensar en este
amor,
De verte a ti
entre la corta ilusión.

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